El grupo municipal Ciudadanos de Boadilla del Monte va a solicitar en el próximo pleno municipal que no se inicien las obras de conexión de la avenida Isabel de Farnesio con la carretera M-513 hasta que no se cuente con un estudio “del impacto acústico” que tendrá “la puesta en carga del nuevo acceso una vez ejecutado”.

Para los ediles de dicha formación, “el citado estudio es indispensable a efectos de determinar y establecer, en su caso, las medidas de corrección o protección que garanticen el bienestar de los vecinos que pueden verse afectados por la actuación proyectada”.

A dicha propuesta, el equipo de Gobierno ha adelantado que no va a asumir dicha solicitud porque llega muy tarde a pesar de que esta formación conoce desde hace años este proyecto y la obra ya ha sido adjudicada.

De hecho, se trata de una actuación histórica, ya que esta salida estaba contemplada tanto en el Plan General de Ordenación Urbana de 1992 como en el de 2003 e iba su ejecución no solo en este programa electoral, sino que había sido prometida mucho antes.

Además, señalan que no tiene sentido realizar un informe del impacto de ruido sobre una situación que ahora no se produce, con lo que sería tirar el dinero de los vecinos.

Asimismo, indican que tampoco tiene lógica retrasar por más tiempo una medida que descongestionará el tráfico y mejorará la movilidad en el  municipio teniendo en cuenta que este es uno de los mayores retos que tenemos como localidad.

También aducen que posponer esta actuación sería una irresponsabilidad del mismo tamaño que la petición en sí misma, con lo que sí todo marcha como está previsto, las obras comenzarán en mayo.

Los populares recuerdan también que estas son la de las pocas medidas que están en manos del Ayuntamiento realizar para mejorar el transporte y la movilidad junto a las obras de construcción de una rotonda en esta misma vía, la M-513, a la altura del colegio Mirabal Infantil, que ya están en marcha, un carril más de acceso directo a la M-50 dirección sur, algo para lo que recuerdan que ya tienen la autorización previa por parte del Ministerio de Fomento para licitar el proyecto, y la conexión de Viñas Viejas con El Encinar a través de un puente que haga que se tome la M-50 desde otro acceso menos congestionado.

Por último, el equipo de equipo de Gobierno se ha comprometido a que, como en todas las zonas de Boadilla se hace constantemente, estudiar medidas que minimicen las molestias que esta conexión pueda acarrear a los vecinos del entorno.