El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, participó ayer en un encuentro digital con afiliados y simpatizantes del Partido Popular de Boadilla en el que analizó la situación actual de la pandemia en la región y la estrategia que ha permitido revertir la curva de contagios en esta segunda ola de coronavirus y convertir a Madrid en el referente a seguir por el resto del país.

El modelo de gestión del Ejecutivo de Díaz Ayuso se resume, según explicó Ruiz, «en la aplicación de medidas quirúrgicas sobre las zonas de mayor incidencia del virus, mediante una eficaz actuación y capacidad de diagnóstico, evitando parar la actividad económica con confinamientos generalizados».

Los rastreadores y test de antígenos; una estricta monitorización de las zonas básicas de salud y las actuaciones en zonas de alta incidencia mediante confinamientos selectivos; y la elasticidad y la mejora de la capacidad asistencial, son algunas de las claves.

Actualmente, y tras superar una incidencia de 813 casos por cada 100.000 habitantes con fecha de 16 de septiembre, la región ha logrado a día de hoy reducir sus casos a 312 con previsión de seguir mejorando estos datos en las próximas semanas.   

El consejero se refirió también a la mejora de la capacidad asistencial de Madrid mediante iniciativas como la creación del nuevo hospital de pandemias Isabel Zendal que, con una superficie de 80.000 metros cuadrados, más de mil camas hospitalarias y 48 de UCI y críticos, permitirá concentrar en este centro los casos de coronavirus y dejar libre otros centros hospitalarios para atender el resto de necesidades sanitarias.

Por último y respecto a la relación del Ejecutivo madrileño con el Gobierno de España, el consejero describió con múltiples ejemplos los «palos continuos en la rueda» puestos por el equipo de Sánchez para deslegitimar la gestión madrileña como las dificultades de la región para pasar de fase durante el desconfinamiento por un «comité de expertos» que no existía; las críticas a la capacidad de diagnóstico madrileño; la imposición de un confinamiento no consensuado a la ciudad de Madrid o la instigación a la «madrileñofobia» en el resto del país.