El Partido Popular de Boadilla del Monte hoy ha contestado a las críticas que la oposición ha realizado los últimos días sobre diferentes cuestiones que afectan al nuevo Plan General de Ordenación Urbana que en la actualidad se está tramitando.
De este modo, ha comenzado por Alternativa por Boadilla, quien el pasado martes denunciaba que el Ayuntamiento no le cedía un espacio municipal para realizar un conferencia sobre el Plan General. Los populares de la localidad, en este sentido, han señalado que “los espacios públicos no están destinados para mítines políticos, ni de la oposición, ni del equipo de Gobierno, sino para uso de los vecinos”.

“Así”, prosiguen, “se acordó en pleno municipal y así se va a seguir siendo. Los partidos políticos, si quieren realizar conferencias, que paguen los locales como cualquier otra entidad. No entendemos por qué APB quiere tener más privilegios que nadie y, por supuesto, que cualquier otra formación política de la localidad, que o dispone de espacios propios sufragados por sus afiliados para realizar su actividad ordinaria como el PP, o utilizan otros lugares que reservan pagando como el resto de partidos que no tienen una sede propia”.

Por otro lado, también han abordado las críticas de Ciudadanos, que “pretenden que Boadilla solo disponga de 55.000 habitantes, que el Plan General hubiera tenido más difusión y más días de exposición pública, mejoras en la accesibilidad y sostenibilidad de un porcentaje elevado de los edificios existentes en el casco de la ciudad con una antigüedad superior a los 25 años y medidas efectivas para la mejora de la movilidad en el municipio y en sus conexiones con otros términos municipales”.

A este respecto, el PP ha querido señalar que “Ciudadanos, como el PSOE, demuestra un gran desconocimiento de lo que es un Plan General de Ordenación Urbana, porque no se trata de un documento lleno de buenas intenciones ni de un diario personal de deseos, sino de un instrumento básico para formular las políticas urbanísticas municipales de conformidad con el planeamiento territorial y los derechos adquiridos por parte de diferentes agentes”.

Así, explican, “cuando el PSOE dice que quiere un municipio de 60.000 vecinos y Ciudadanos una localidad de 55.000 habitantes lo que no explican es que es imposible. Solo por el número de licencias de obra concedido a viviendas eso es inejecutable, unas licencias que, por otro lado, la oposición no explica que es ilegal no conceder a los propietarios de suelo, quienes tienen una serie de derechos adquiridos. Hacen propuestas basadas en una ignorancia no permisible a un político o, lo que sería peor, sabedores de que lo que proponen solo podría conseguirse cometiendo ilegalidades”.

También reprochan tanto a Ciudadanos como al PSOE que “consideren que porque el Ayuntamiento pinte en un plano un Cercanías eso va a ser una realidad. La Renfe o el Metro o cualquier otra infraestructura de transporte que afecte a varias localidades no es competencia de un Ayuntamiento y, porque la dibujemos en un plano, no significa que las Administraciones competentes tengan dinero para abordarlas. Juegan con los deseos de los vecinos, que también son lo nuestros, para hacerles creer algo que es por completo falso”.

“Actúan también de este modo cuando la formación naranja solicita mejoras en los edificios existentes en el casco, como si el Ayuntamiento fuera una especie de constructora altruista que pudiera ir haciendo mejoras de diferente índole por las casas de los vecinos”. “Esto demuestra”, para los populares, “de nuevo un gran desconocimiento o una forma insidiosa en exceso de hacer política, porque el Consistorio solo puede actuar en suelo público. De hecho, recordamos que ya está en licitación la primera fase de remodelación del casco histórico del municipio, una remodelación que fue expuesta al público y que careció de alegación, propuesta o reflexión alguna por parte de Ciudadanos. Y, ahora, como siempre, tratan de arrogarse un mérito del que carecen”.

Asimismo, a Ciudadanos le recuerdan que “se ha hecho una campaña de publicidad para dar a conocer todos los documentos del Plan General, que lo mismos han sido expuestos más días que lo que la ley establece y que, además, aunque la normativa no obligue, ya estamos recibiendo sugerencias al avance del mismo”.

Tampoco los populares no se olvidan del PSOE, “quienes hacen propuestas ya no al actual Plan General que se está tramitando, sino también a planes generales anteriores, lo cual sorprende por ridículo”. Como a Ciudadanos, “también le reprochan que en un planeamiento urbanístico hablen de semáforos, su propuesta estrella. ¿Este es el nivel?”, se preguntan desde el PP, quienes se muestran “abiertos a discutir sobre todo tipo de señalización semafórica, pero el Plan General no es el instrumento para instalarlos, como tampoco es competencia ejecutarlos en vías de transporte que son competencia autonómica o del Estado”.

En cualquier caso, los populares subrayan que “lo que más les ha sorprendido del PSOE”, de lo que han logrado entender “de sus confusas propuestas basadas en planes ya extintos”, “es su deseo de no desdoblar la carretera M513 desde la frontera de Boadilla con Brunete hasta la rotonda de la M-50 para desahogar a los nuevos ámbitos urbanísticos que se están ejecutando. Nos extraña mucho porque es una petición muy demanda, aunque no dependa su ejecución del Ayuntamiento, y eso muestra que los socialistas están muy lejos de representar los intereses de la mayoría”.

Por otro lado, “el PP reprocha al PSOE, y también a Ciudadanos, que sus propuestas para el urbanismo de Boadilla van más por el <<exprópiese de Hugo Chávez>> que teniendo en cuenta los derechos no solo de los propietarios de suelo, sino también de los propietarios viviendas. No ofrecen ni medidas concretas para mejorar en lo específico ni, mucho menos, estimaciones de los costes para el Consistorio, esto es, para los vecinos”.

Por último, el PP tampoco se ha querido olvidar de las formaciones políticas sin representación en el Ayuntamiento, “como es Podemos, Equo e Izquierda Unida, a quienes por cortesía les recordamos que el techo poblacional no aumenta en el nuevo Plan General, sino justo al contrario, decrece entre un 6% y un 10%